El lunes 6 paramos a comer en Trujillo y llegamos al apartamento sobre las 20:00.
El martes 7 fuimos a Óbidos un pueblecito medieval precioso, super turístico y muy bonito. Comimos en el resturante O Caldeirao nuestro primer plato de bacalao y estaba riquísimo.
La visita la empezamos después de comer ya que se nos hizo un poco tarde y al ser un sitio tan turístico preferimos ir pronto a comer. En Portugal suelen dar de comer entre 12:30 y las 15:00.
Por la tarde fuimos a Peniche y estuvimos un ratito en la playa.
El miércoles 8 fuimos a Sintra, por la mañana visitamos el Palacio da Pena, bueno la verdad es que solo compramos entrada para visitar los jardines ya que había mucha gente y la verdad es que tenía entendido que no merecia la pena visitarlo por dentro. Con la entrada de los jardines puedes ver todo, tanto los jardines como estar por las terrazas del Palacio que es lo que merece la pena.
Por la tarde fuimos a Quinta da Regaleira que nos gustó mucho, con sus jardines llenos de encanto y misterio.
La verdad es que solo recorrer Sintra con el coche es una gozada, mires donde mires hay algún palacio de cuento o un precioso jardín, un castillo, etc. y además enclavado en un parque natural. Qué más se puede pedir.
El jueves 9 fue nuestro primer día en Lisboa. Estuvimos en el barrio Alfama y comimos en la cantina del mercado de Santa Clara nuestro segundo plato con bacalao. Este no estaba tan rico como el primero pero la combinación del huevo cocido, garbanzos, bacalao, patata cocida , cebolla picada con un chorrito de aceite le dio la gracia.

Estuvimos pateando el barrio más antiguo de Lisboa y tomando fotos de sus rincones y desde los miradores.
Desde lo alto tomamos alguna panorámica.
Después fuimos al barrio La Baixa, el Chiado y el Barrio Alto.
El viernes 10 nos quedamos en la casa por la mañana y comimos en Cervejaria O Pescador, muy cerquita del apartamento. Un sitio muy acogedor y familiar donde tomamos arroz con marisco y unos mejillones riquísimos.
El sábado 11 por la mañana fuimos al barrio más monumental de Lisboa. Visitamos el Monasterio de los Jerónimos, el Monumento a los Descubrimientos y por último la Torre de Belem. La verdad es que no sé si merece la pena pagar los 5 euros que nos costó el ascensor para subir al Monumento a los Descubrimientos ya que desde la Torre de Belem se ve practicamente lo mismo. El claustro del Monasterio es espectacular !!!
Después de la última visita cogimos el coche y nos dirigimos a Estoril, allí paramos al lado del Casino que hay unos jardines e hicimos un picnic con cosas que llevaba para comer. Después nos dimos un paseo por el paseo marítimo hasta el fuerte de San Antonio de la Barra.
Luego más tarde nos acercamos a "Boca do Infierno" un rincón natural en el que las olas rompen contra la costa escarpada (cuando hace temporal, está claro). Después estuvimos dando un paseo por la zona más antigua de Cascais.
Para terminar el día fuimos a "Cabo da Roca", el punto más occidental de Europa.
El domingo 12 por la mañana fuimos a visitar el Palacio Nacional de Mafra que nos quedaba a pocos kilómetros de donde dormíamos. Es un palacio majestuoso con una biblioteca preciosa.
Ese día en el Claustro del Palacio había una asociación para la protección y conservación de las aves de rapiña y daban la posibilidad de hacerse fotos con algunas de las que tenían para ayudar a la asociación. Así que decidimos hacernos una foto con la más grande, el buho real que se llamaba Fiona.
Es una bonita foto y es impresionante su tamaño.
Por la tarde bajamos a Lisboa, esta vez al barrio del Parque de las Naciones, en el que tomamos un teleférico
e hicimos muchas fotos del puente Vasco da Gama.
Al día siguiente lunes 13 dejamos el apartamento y nos dirijimos a Oporto. Hicimos una parada de unas 3 horitas en Coimbra, justo el tiempo para patear por su calles turísticas y subir hasta la Universidad.
Por la tarde una vez que nos instalamos en el apartamento cogimos el coche y nos fuimos a Aveiro que está al sur de Oporto. Begoña estaba allí con sus hijos y quedamos con ellos para cenar. Habia leido que el sitio era pintoresco con sus canales y sus barcos, conocida como la Venecia de Portugal.
Nos quedaban 3 días enteros para visitar Oporto por lo tanto suficiente tiempo para poder disfrutarlo. Yo había mirado que merecía la pena visitar algunos sitios, como la Catedral, la Torre de los Clérigos, la estación de San Bento, el Palacio de la Bolsa, la Libreria Lello e Irmao, Puente Don Luis I, la Iglesia de San Francisco. Pero la verdad es que el primer día nos dejamos llevar sin un rumbo fijo.
Como el apartamento quedaba en Gaia, en el otro lado del Duero, para llegar a Oporto cogíamos el transporte público (compramos una tarjeta de transporte para los tres días)
El martes visitamos la estación de San Bento, el palacio de la Bolsa y la Libreria, además de patear bastante por todos los sitios.
En el palacio de la Bolsa la sala más espectacular era una de estilo árabe.
La libreria es realmente bonita, pero había demasiada gente.
El miércoles visitamos laTorre de los Clérigos y la Catedral y alrededores. La Torre es una visita obligada que todo el mundo hace para contemplar desde las alturas Oporto.
Desde la plaza de la Catedral, que está en una de las zonas más altas de Oporto también se tiene una vista preciosa de la Torre.
Cruzando el puente Luis I disfrutamos de unas vistas muy bonitas.
El jueves contratamos un tour con city lover y estuvimos casi 2 horas y media haciendo una visita histórica por muchos lugares que previamente ya habíamos pasado.
Oporto tiene muchas cuestas y muchas callejuelas con escalones así que después del tour decidimos tomarnos un descanso. Comimos en un sitio recomendado por la guia de hamburguesas muy ricas "La hamburgueseria de Gema" y luego nos fuimos a descansar al apartamento.
Por la tarde bajamos de nuevo a Oporto, para verlo de noche iluminado. Cruzamos el puente Luis I y fuimos a Gaia, donde las bodegas de vino. Allí se pueden tomar bonitas fotos de Oporto de noche.
Este viaje ha sido de patear mucho y de comer muy rico. Una cosa que no he dicho, es que casi todos los días nos tomábamos nuestro pastel de nata, los descubrimos el primer día y ya no dejamos de comprarlos casi a diario. Es el dulce más típico de Portugal, pero la verdad es que la repostería es muy variada y muy rica y hay muchas tiendas donde venden dulces, lo cual es una tentación imposible de resistirse.
Estuve dudando si hacer una visita a las famosas bodegas de Oporto y finalmente no me decidí, pero bueno siempre hay que dejar algo para la próxima visita.




































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