Aprovechando la floración del cerezo hemos hecho una escapadita de una noche al Valle del Jerte. Salimos el sábado uno de abril hacia Tornavacas, el puerto de entrada al Valle. Hacía más frio del que había esperado y no paramos mucho tiempo, se notaba que ese finde había aprovechado mucha gente a hacer también la visita al Valle por el tema de la floración.
En lo alto del valle no se apreciaba la floración pero a medida que bajábamos por la carretera se veían los cerezos en flor cada vez más bonitos.
Chema había preparado el finde y lo tenía todo preparado con paradas en Miradores para ver el valle. Una de las paradas fue para ir al Mirador del Chorrero de la Virgen pero para eso teníamos que hacer una pequeña rutita así que cambiamos el plan de comida por un bocata en el merendero Ruta garganta de los Infiernos y subimos a ver el Mirador y también los Pilones (pozas naturales).
Una vez recorrido el valle paramos en Plasencia e hicimos una pequeña visita guiada. Después de la visita nos dirigimos de nuevo al puerto de Tornavacas para ver el anochecer.
Chema me tenía preparada una sorpresa porque había cambiado el hotel que teníamos pensado por otro en el mismo pueblo Barco de Ávila, donde al día siguiente domingo hicimos un recorrido utilizando una visita guiada en audio que tiene la localidad.
Ha sido un finde fantástico y Chema me sorprende gratamente con sus sorpresas.











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